
Está lloviendo y es domingo. ¡Cuántos son los que piensan que algo más melancólico que eso no puede haber! Sin embargo, el agua que cae es el aliento nuevo que tienen muchas de las cosas de este mundo para seguir creciendo. Y con esta lluvia dominical, todos los sentidos son invadidos por un batallón de sensaciones que porta la bandera del placer: el sonido del trueno, el olor a hierba mojada, la frescura de las gotas sobre las manos, el brillo del asfalto mojado y el delicioso gusto de un café fresco mientras miro por la ventana.
Knock out a la melancolía.
5 Comments:
Gracias por hacerme pensar la lluvia y el domingo de otra manera. Nunca más voy a renegar de un domingo lluvioso.
Aca no llovió, así que me voy a regar las plantas para no desentonar.
lo unico que me produce un domingo lluvioso es la locura de tener que aguantar a mis dos hijos llorando xq no pueden salir al patio... olor a hierva mojada??? aca, en bahia.. en un dia lluvioso el unico aroma que se siente es el olor a podrido de la petroquimica.. igual, aguante.. le hacemos k.o. a la melancolía!!
ja! acá tampoco llovió..! y fue un domingo hermosso.. por esas horas debutaba con el protagónico en la obra de Los Cruzavías... y como todo está relacionado... ese momento es el resultado de mirar las cosas desde otro lado, de alguna manera haciéndole K.O a las cosas q nos ponen mal o q en algún momento nos desmoronaron...
Mat.. se te extraña!
Buen articulo amigo... Es más, da la pauta como si nos conocieramos... ¿nos conocemos? Yo diría que si, pero fue estrecho el margen de tiempo, y solo nos quedó (Junto al amigo de amplias mejillas) un sustituto del que no se puede fiar.
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